El «brick stitch» es una de las técnicas de tejido con cuentas más populares para crear pulseras, pendientes, colgantes o pequeñas figuritas de cuentas. Su nombre proviene de la forma en que las cuentas se encajan unas debajo de otras, como ladrillos, para formar un motivo denso y regular.
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El «brick stitch», literalmente «punto de ladrillo», es una técnica de tejido con abalorios y aguja que debe su nombre al aspecto final del tejido obtenido: los abalorios se alinean en filas escalonadas, como los ladrillos de una pared, lo que le da un aspecto sólido, estructurado y muy gráfico. A diferencia del tejido peyote, con el que a menudo se confunde, el «brick stitch» se construye fila a fila a partir de una base de hilo tensado o de una primera fila de abalorios, y cada nuevo abalorio se engancha al hilo situado entre dos abalorios de la fila anterior.
Esta técnica es especialmente apreciada para crear joyas en 2D y en 3D: pendientes colgantes, colgantes, dijes, pero también formas más complejas como flores, animales o figuritas de abalorios. También permite crear bonitos flecos en la parte inferior del tejido, muy utilizados en joyería bohemia o en accesorios con motivos amerindios.
Para empezar, solo necesitas un material sencillo: cuentas de rocalla (Miyuki Delica o cuentas de rocalla japonesas clásicas, a menudo preferidas por la uniformidad del resultado), una aguja de tejido fina e hilo de tejido adecuado (Nymo, Fireline o similar).
En estas fichas técnicas, aprenderás paso a paso a:
Tanto si te estás iniciando en el tejido con cuentas como si buscas perfeccionar tu técnica, estos tutoriales te acompañarán en cada etapa de tu proyecto creativo.